La administración busca un incremento del 40% para modernizar el arsenal y cubrir las costosas pérdidas materiales en el conflicto con Irán; el plan incluye aumentos salariales para tropas desplegadas y recortes a programas sociales.
Washington, D.C.— El presidente Donald Trump ha sacudido el tablero fiscal de los Estados Unidos al solicitar al Congreso un presupuesto de defensa de 1.5 billones de dólares para el año fiscal 2027. Esta cifra, que consolidaría el gasto militar más alto en la historia global, representa un aumento aproximado del 40% respecto a los niveles actuales, justificándose en la necesidad urgente de modernizar la flota naval, fortalecer sistemas de defensa y expandir capacidades tecnológicas de vanguardia.
La propuesta no solo se enfoca en maquinaria; también contempla un incremento salarial de entre el 5% y 7% para el personal militar, priorizando a quienes se encuentran en zonas de combate. Sin embargo, para financiar este despliegue, la iniciativa prevé recortes drásticos en dependencias federales ajenas a la seguridad y en programas de asistencia social, lo que anticipa una dura batalla legislativa.
Contexto: Pérdidas en el Golfo y escalada en Irán
El anuncio ocurre en una semana negra para la Fuerza Aérea estadounidense. El pasado 3 de abril, Washington confirmó el derribo de un caza F-15E en territorio iraní, marcando la primera vez que Teherán logra abatir una aeronave de este tipo dentro de sus fronteras desde el inicio de las hostilidades. A este incidente se suman:
- Un avión militar estrellado en el Golfo Pérsico (piloto rescatado).
- Reportes de medios iraníes sobre el derribo de un helicóptero Black Hawk en misiones de rescate.








