La presidenta Sheinbaum define la hoja de ruta tras el inicio de las conversaciones formales en Washington.
Ciudad de México.– En el marco del inicio de la primera ronda de conversaciones para la revisión del T-MEC, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, definió que la prioridad absoluta de su administración será garantizar la permanencia de los aranceles cero para las exportaciones de la industria automotriz, así como de acero y aluminio. Tras el arranque de las mesas de trabajo este 18 de marzo en Washington, el Gobierno de México busca blindar estos sectores estratégicos que representan el motor de la balanza comercial con Estados Unidos, especialmente ante las recientes presiones proteccionistas y las disputas por las reglas de origen.

La postura mexicana, ejecutada por la Secretaría de Economía bajo la dirección de Marcelo Ebrard, enfatiza que la competitividad de Norteamérica depende de mantener cadenas de suministro integradas y libres de gravámenes que encarezcan la producción regional. Esta defensa del libre comercio en acero y aluminio es vista como un paso crucial para contrarrestar la narrativa de seguridad nacional que la administración Trump ha utilizado para imponer impuestos a la importación. Con este planteamiento, México busca asegurar que la revisión del tratado no se convierta en una renegociación que retroceda en los beneficios arancelarios alcanzados, sino en un mecanismo para fortalecer la resiliencia industrial frente a bloques económicos de otras regiones del mundo.







