Familias esperan apoyo del gobierno tras deslaves que destruyeron viviendas y cobraron vidas en la Sierra Norte de Puebla.
Huauchinango, Puebla.- A diez días de los deslaves que devastaron varias colonias de Huauchinango, decenas de familias permanecen en el albergue habilitado en el recinto ferial, sin certezas sobre los apoyos que recibirán ni el futuro de sus viviendas catalogadas como zonas de riesgo.
En la colonia Nuevo Monterrey, donde se registraron ocho muertes tras el derrumbe de tres casas, los sobrevivientes intentan rescatar lo poco que quedó entre el lodo y los escombros. “Perdimos todo, hasta las plantas que cuidábamos con tanto cariño”, lamentó Juanita Palacios, quien junto a su padre busca recuperar pertenencias.
El refugio temporal alberga actualmente a 416 personas, entre ellas mujeres embarazadas, adultos mayores y menores de edad. Algunas, como Martha Rayón, están a punto de dar a luz en medio de la incertidumbre. “Me da miedo que mi bebé nazca aquí, pero no tenemos a dónde ir”, contó.
Mientras tanto, las autoridades continúan con el censo de viviendas afectadas y la entrega de despensas y víveres, pero los damnificados piden reubicación segura y apoyo psicológico. En la zona del deslave aún se observan veladoras y cruces que recuerdan a las víctimas, mientras la comunidad intenta poco a poco recuperar la esperanza.








