Con una plataforma cristiana y conciliadora, el demócrata logra la primera victoria estatal de su partido en Texas desde 1994 en las midterms de Estados Unidos
Austin, Texas.- El candidato demócrata James Talarico ha hecho historia en las midterms estadounidenses al ganar un escaño en el Senado por Texas frente al republicano Ken Paxton, logrando así la primera victoria a nivel estatal para su partido en más de tres décadas. Esta victoria simboliza el fin del control republicano sobre el estado, que no elegía a un demócrata para un cargo estatal desde 1994.
En un emotivo discurso pronunciado en Austin, Talarico comparó su campaña con la historia bíblica de David y Goliat, destacando que enfrentó desventajas significativas en la contienda. “Nosotros éramos los desfavorecidos en esta carrera. Hicimos frente a casi 40 años de dudas y desilusión. Nos enfrentamos a más de 300 millones de dólares”, expresó el ex legislador estatal y seminarista presbiteriano, en alusión al dinero que el multimillonario Elon Musk destinó a grupos que apoyaron a Paxton.
La carrera por el Senado en Texas se convirtió en la más cara de la que se tiene constancia en Estados Unidos, al margen de elecciones presidenciales, con más de 573,2 millones de dólares gastados en anuncios, según la firma AdImpact. A pesar del despliegue de recursos de sus adversarios, Talarico manifestó que su campaña nunca perdió la esperanza: “Jugaron sucio porque estaban desesperados, pero nunca perdimos la esperanza, nunca perdimos la fe. Contra el gran dinero y con todo en contra, recuperamos nuestro poder”.
La victoria de Talarico se suma a la triunfo de Gina Hinojosa, la candidata demócrata a la gobernación, consolidando una histórica ola azul que ha terminado con tres décadas de dominio republicano ininterrumpido en el estado de Texas, uno de los bastiones políticos más simbólicos del conservadurismo estadounidense.








