Las cuentas por cobrar pendientes de la petrolera frenan la renovación de la flota nacional y comprometen la operatividad del sector naviero en México.
Ciudad de México.- La acumulación de adeudos de Petróleos Mexicanos (Pemex) con sus proveedores ha comenzado a comprometer la capacidad de inversión de las empresas de transporte marítimo en el país. De acuerdo con la Cámara Mexicana de la Industria del Transporte Marítimo (Cameintram), presidida por José Manuel Urreta Ortega, los retrasos en los pagos presionan severamente el flujo de efectivo de las navieras, dificultando la modernización de sus embarcaciones y el cumplimiento de las regulaciones operativas nacionales e internacionales.
La problemática se intensificó al cierre del primer semestre de 2026, periodo en el que Pemex reportó una deuda total con proveedores de 374 mil 334 millones de pesos, de los cuales 255 mil 388 millones —cerca del 68%— fueron diferidos hasta el año 2033. Esta postergación obliga a las compañías a destinar sus recursos inmediatos a la cobertura de gastos operativos, nóminas y mantenimiento básico, en lugar de financiar la actualización tecnológica de una flota de 160 embarcaciones de bandera mexicana valuada en 7 mil millones de dólares.
El organismo empresarial advirtió que la continua dependencia de la petrolera estatal de las transferencias del Gobierno Federal frena el crecimiento de un sector que invirtió más de 6 mil millones de dólares en el sexenio pasado. De no regularizarse los flujos financieros hacia las empresas prestadoras de servicios, la falta de capital continuará limitando la competitividad y la capacidad operativa del transporte marítimo en las zonas petroleras de México.







